Fin de etapa

Fin de etapa

Hace tres años, un grupo de ocho padres, una madre y tres profesoras fuimos elegidos para formar parte del Consejo de Administración, que es el órgano que representa a la Sociedad propietaria del Colegio Ágora.

Ahora que nuestro mandato termina, creo que es un buen momento para hacer un pequeño resumen de nuestra aventura.

Llegamos con muchas ganas de participar en la gestión de un proyecto tan ilusionante como es nuestro Colegio, pero sin tener mucho conocimiento de los entresijos legales y económicos que conlleva la administración de un centro educativo.

Sí teníamos claro uno de nuestros objetivos: que la propiedad del Colegio se transmitiera a los padres y madres de los actuales alumnos y a los trabajadores del Centro. Como muchos ya sabéis, el Colegio Ágora es propiedad de una Sociedad Limitada cuyas participaciones fueron adquiridas por padres y madres de alumnos y algunos trabajadores. Con el paso de los años casi la totalidad de los padres y madres propietarios ya no tenían a sus hijos estudiando aquí, por lo que muchos querían vender sus participaciones en la Sociedad.

Creíamos (y lo seguimos pensando) que, para asegurar el futuro del Colegio, era importante que la mayoría de estas participaciones estuviera en manos de personas que tuvieran un interés directo en la continuidad del proyecto educativo por ser padres y madres de los actuales alumnos o personal del mismo. Así pues, iniciamos un proceso para facilitar la compraventa de las participaciones societarias. Después de tres años, hemos conseguido que un veinte por ciento de estas participaciones pertenezcan ya a socios que son padres y madres de alumnos o trabajadores. No hemos podido alcanzar completamente el objetivo que nos propusimos, pero confiamos en que el nuevo Consejo de Administración continúe el camino que nosotros hemos iniciado.

A lo largo de estos años hemos intentado también sentar las bases para conseguir una gestión administrativa guiada por la transparencia y la legalidad en su actuación y una gestión económica que además de respetar estos dos principios garantice la viabilidad del Colegio.

Muchas veces no fue fácil. Ha sido un periodo intenso, lleno de problemas y de situaciones que nos obligaron en ciertas ocasiones a tomar decisiones muy difíciles como la supresión de complementos salariales o la subida de cuotas, todo ello en medio de una crisis económica general que también afectó al Colegio. Pero también hubo algunas satisfacciones. Entre estas últimas, sin duda, una de las mayores ha sido poder trabajar con el resto de los miembros del Consejo de Administración. Hemos compartido muchas horas y creo que hemos llegado a formar un buen equipo. Así que aprovecho para darles las gracias a tod@s y para recordarles que aún tenemos pendiente una última reunión, esta vez con una cerveza en la mano, para despedirnos como la ocasión se merece. Y ya sólo me queda desear suerte a los nuevos consejeros y consejeras. Estoy seguro de que todo lo harán, como hicimos nosotros, buscando lo mejor para el Colegio Ágora.

Luis Fernando Pérez, padre de dos alumnos del cole y, hasta el pasado 20 de febrero, Vicepresidente del Consejo de Administración del Colegio Àgora, S.L.