Reutilización de los libros de texto: Balance de una experiencia.

Reutilización de los libros de texto: Balance de una experiencia.

A finales del curso pasado, desde la Asociación de Madres y Padres de Alumnos se lanzó una campaña para promover la donación y reutilización de los libros de texto. Para ello, los vocales de secundaria y de bachillerato animaron a los padres y madres de sus respectivas clases a participar, por un lado, donando los libros de texto que sus hij@s ya no necesitaban y, por otro lado, organizando la recogida y reparto de los libros que, a su vez, donasen las familias del curso superior. La operación se diseñó, por tanto, como un proceso descentralizado en el que cada clase se auto gestionaría en torno al vocal de la Asociación y a los padres y madres voluntarios.

Como consecuencia de este planteamiento, los resultados de esta campaña han sido muy distintos en cada curso. Como padre de un alumno que en este curso 2014/2015 va a cursar 1º de la ESO, os voy a contar cómo fue la experiencia en nuestra clase.

Para el buen éxito de esta campaña era indispensable, en primer lugar, que hubiera una importante donación de libros de texto por parte de los alumnos del colegio. En este sentido, la buena labor divulgativa de Aurora, vocal de 1º de la ESO durante el curso 2013/2014, y el espíritu solidario de las familias de ese curso lograron que se produjera la donación de muchos libros. Algo que, lamentablemente, no ocurrió en todas las clases.

Una vez logrado el primer objetivo (una cantidad suficiente de libros donados), se planteó un primer problema: los libros habían quedado repartidos por el colegio (en la clase, en secretaría, en la biblioteca…) y fue necesario agruparlos todos en un único espacio hasta después del verano.

Ya a principios de curso, un grupo de padres y madres se encargó de revisar los libros donados, desechando los que estaban en mal estado, contando cuántos libros había de cada asignatura y, en consecuencia, cuantos tendríamos que comprar. A continuación, se hizo un pedido común a la librería Muga (a quienes tenemos que agradecer su colaboración y paciencia) por todos los libros que faltaban y el importe total de la factura se dividió entre las familias del curso que habíamos aceptado participar en este proceso.

Creo que el balance de esta campaña, en nuestra clase, ha sido muy positivo puesto que, además de conseguir un importante ahorro económico, hemos impulsado la idea de la reutilización de los libros de texto. Aunque, de cara a futuras ediciones, se deberían mejorar algunos aspectos. En primer lugar, para que la donación de libros sea una práctica mayoritaria es necesaria una mayor implicación de la AMPA en general y de los vocales en particular, haciendo una labor de divulgación y publicidad. También es preciso acordar con la Dirección del Colegio la organización de la recogida y almacenamiento de los libros. Por último, hay que tener en cuenta que muchas familias no pueden donar sus libros de texto hasta después de los exámenes de septiembre por lo que las tareas de recogida y reparto se dilatan en el tiempo y es necesario que toda la comunidad educativa (familias, alumnos y profesores) entiendan que los libros de texto no pueden estar disponibles el primer día de clase.

Luis Fernando Pérez